MEZQUITE: árbol sagrado por sus múltiples bendiciones, presente en múltiples tradiciones de los pueblos indígenas del noroeste, con valor de uso y carácter simbólico.

MEZQUITE: Un árbol profeta, que antes de 1533, anunció a los Surem, los antepasados de la Tribu Yoeme-Yaqui, que iban a llegar los españoles.

MEZQUITE: Presente siempre en la costumbre que tienen los gobernadores tradicionales de los ocho pueblos yaquis de reunirse bajo un árbol de mezquite, así como de forjar con su madera las varas de mando que se entregan como estafeta cada año junto con el juramento.

MEZQUITE: Una leyenda cuenta que Cristo fue crucificado en esta planta, por eso se pone una cruz, corona de Cristo, de mezquite a la entrada de las casas y los niños portan coronas hechas con sus ramas, que también se reparten ramas en la procesión del Domingo de Ramos.

MEZQUITE: Los yoremes-mayos, celebran el novenario de San Ignacio de Loyola en coincidencia con la recolección del mezquite, por lo que las cruces para esta celebración y las que usan para la buena suerte se elaboran con este la parte negra del tallo.
MEZQUITE: Su nombre viene del antiguo náhuatl, misquitl, que significa ‘corteza que se broncea’. Según la mitología de los mexicas, Quetzalcoatl convirtió a los arboles de cacao en mizquitl.

MEZQUITE: Dice Richard Felger: “El mesquite fue el más importante y extendido de los recursos de diversos pueblos nativos del suroeste de Norteamérica. Fue usado para alimento, combustible, refugio, fibras, tinte, cosméticos, medicina y una multitud de otros propósitos prácticos y estéticos: cada planta se usaba”.

MEZQUITE: En inglés, le dicen honey mesquite, aludiendo al sabor dulce de sus vainas. En Sudamérica se le conoce como algarrobo, huizache mexicano.

MEZQUITE: Hay 10 distintos mezquites en México. En Sonora y el noroeste abunda el llamado Prosopis glandulosa, que se encuentra en casi todo el país, principalmente en lugares áridos, desde la Baja California y Chihuahua hasta Oaxaca en la costa del Pacífico; de Tamaulipas a Veracruz en el Golfo. En Sonora hay en todo el estado, en los territorios yaqui, mayo, o´ob, guarijío, tohono odham y comcáac.

MEZQUITE: Muy bonito, verdoso y alto es el mezquite, escribe el poeta yaqui Ignacio Zavala Buitimea, para describir este árbol perenne que puede vivir hasta 200 años; muy versátil, pues puede medir desde los dos a los 15 metros de altura. Su copa es ancha, de tronco amplio generalmente torcido, de corteza gruesa y rugosa, las ramas con o sin espinas, sus hojas menuditas verde claro cuando tiernitas y oscuras cuando maduran (como “plumas de las aves” según escribió Francisco Javier Clavijero); tiene florecitas amarillas que parecen espiguillas o motitas, aromáticas. Sus frutos son legumbres (péchitas o vainas), verdes al principio y negras después; al secarse se abren para mostrar numerosas semillas aplanadas que están rodeadas por una pulpa dulce. Su sistema de raíces es de los más profundos y ofrece dos tipos de resina: la chucata -llamada juvani en jiaak nook-que es ambarina y se usa medicinalmente, y la negra, que es rígida y quebradiza, empleada como colorante.

MEZQUITE: La pulpa de las péchitas, se hierve y adquiere un sabor dulce, con el que se elabora el “atole de péchitas”, tradicional de la gastronomía yaqui, que también se prepara con las semillas, luego de tostarlas y molerlas. De su cocimiento se obtiene melaza. La melaza que se prepara con las vainas se da para niños de bajo peso o retardo en el crecimiento o desarrollo motor. Se le atribuyen propiedades lactógenas cuando se les da miel de mezquite a las madres, que es usada artesanal e industrialmente en la preparación de postres, conservas y medicamentos antitusígenos. Se obtiene asimismo una bebida alcohólica.

MEZQUITE: Proverbial es el uso comestible de la harina que se hace moliendo las péchitas del mezquite con todo y semillas. muy rica en fibra y azúcares, lisina, calcio, magnesio, potasio, hierro y zinc, con muy poca cantidad de grasa es la péchita, mientras que las semillas lo son en proteínas y grasas. Se hacen tortillas, atoles, tamales, galletas y pan, mezclada con otras harinas. Tostada intensifica su sabor y aroma y se usa como base en papillas, salsas, licuados, helados, aderezos, caldos, sopas, rebozados, hot-cakes y postres, usada como sustituto del azúcar y del café. Se señala que puede ser útil en diabetes, hipertensión o hiperlipidemia.

HAAS: Muy usado por los comcáacs en diversos problemas de salud, quienes tienen cantos y palabras aparte para cada parte del árbol, especialmente en problemas estomacales, para provocar vómito o como purga. La chucata la chupan como dulce para la gota y en problemas de la vista; para limpiar el estómago pelan un pedazo de cáscara, que es astringente, y la cuecen para tomar 3 veces al día. Para quitar manchas en la cara, mastican un pedazo blanco de la cáscara por tres días. En dolor de muela, se machaca y se pone como tapón. La raíz se remoja en agua toda la noche y se toma como agua de uso para estreñimiento.

JUPÁA: Los mayos usan las hojas para males de ojo, diarreas, calenturas y crudas de borracho; en carbón preparado en agua para empachos; las cenizas de la cáscara en fracturas doloridas. La cáscara masticada la aprovechan en cólico intestinal, en infusión para toda clase de ponzoñaduras. La chucata la ponen en el ombligo de niños que se orinan por la noche en la cama y las ramitas verdes en agua fría se toman como agua de uso en fiebre.

Ju¨upa: En la región yaqui tiene varios usos terapéuticos: para curar dolor de cabeza, cuerpo y de muelas, bueno en empacho y en golpe de sol, usando la cáscara blanca de su corteza en infusión, las hojas machacadas en agua fría para beber como agua de uso en diabetes; para bañar el cuerpo cuando está cansado y adolorido. Para la muela, rollitos con la cáscara. Se usa igualmente en llagas y picaduras de abejas u otros insectos. Las espinas sirven para prevenir males puestos y quitar males urinarios. En la tristeza por luto, se sahúma por tres días con mezquite, romerillo, gocoyaqui (resina de pino), cáscara de naranja y maíz.

MEZQUITE: uno de los árboles más apreciados por sus características maderables y múltiples propiedades, principal sombra en zonas áridas, permanece siempre verde y ofrece sus vainas en la estación más seca, sus vainas y la harina, muy recomendadas como forraje para las vacas, las chivas y los borregos.

MEZQUITE: Como dice Noemí Bañuelos (1989): “Lo encontramos con tesón en cada rincón de su casa, sosteniendo la ramada, la hornilla, el pretil, el metate, el molino y hasta la tinaja de agua; en forma de mesa, banco, tapanco, tarima, batea, cuchara y bolillo. Le ayuda al mayo en su lucha diaria al ser convertido en una diversidad de herramientas de trabajo como mango de pala, yugo, arado, horquilla, polea, eje de rueda; y además su firme, pero flexible corteza es usada como piola para amarrar la leña. Lo observamos también en sus fiestas y ceremonias religiosas, ya sea en forma de cruz mayor, sonajo de pascola y bastón de fiestero, objetos que son elaborados con el corazón del tronco para protegerlos de los malos espíritus”.

MEZQUITE: De la raíz del Jupa´ra se extrae un colorante marrón, jiubuania, que los mayos de antaño conseguían al hervirla, para teñir algodón o cobijas de lana. Los comcaac usaban una tinta hecha con la corteza hervida en resina negra con un poco de azúcar, para formar unas panelas usadas después en pinturas faciales; teñían también sus “coritas”, elaborando cordelería con fibras obtenidas de las raíces, usadas en pesca; las fibras de las ramas, empleadas para hacer ropa y cestería.

MEZQUITE: una especie de alto valor melífero; sus flores producen una miel color ámbar claro a oscuro, de brillo, dulzor y olor muy intensos, suave textura y fina cristalización.

Mezquite: La leña y el carbón que se obtienen de este árbol son de excelente calidad, arde lentamente y mantiene bien el calor, dando un aroma perfumado a los asados de carne, por lo que se lo están acabando, aun cuando basta solo un trocito de mezquite añadido a la leña de otros árboles para otorgarle esa fragancia de calidad “gourmet”, que hace que actualmente el carbón de mezquite se exporte incluso hasta Arizona, lo que está ocasionando la deforestación progresiva a nivel regional, pues Sonora es el principal productor de carbón de mezquite y la Comisión Nacional Forestal ha señalado que cada año produce 40 mil toneladas de carbón, con un incremento anual de su producción.

MEZQUITE: Un árbol de gran importancia ecológica: reduce la erosión del suelo, mejora su fertilidad, por el buen aprovechamiento del nitrógeno que fija de la atmósfera, gracias a su simbiosis con bacterias y micorrizas. Detienen la erosión por agua y aire, propiciando la recarga de acuíferos, es “de las pocas especies que inyectan agua al subsuelo”, participa en el control de inundaciones y mejora notablemente el calor en campo y ciudades. Por su efecto nodriza, proporciona alimento y refugio a ardillas, venados, guajolotes y codornices, es hábitat silvestre para insectos benéficos, aves y murciélagos, involucrados en la polinización y el control de plagas.

MEZQUITE: Escribe Ignacio Zavala Buitimea, poeta yaqui: Ju´upa kuta ujyosili sialisi cho´ola weyeka junií, taewaita au yumako, jiba chuktawaka karitena, bwe´ituk aapo inim aniapo ju´upa yo´otaka juniím jiba yuu wasuwaqsukteka aw betuk nau jo´aha. Muy bonito, verdoso y alto es el mezquite y aun así llegará el tiempo en que será cortado para servir de material para hacer casas, ya que a pesar de sere mayor en el mundo vegetal, posteriormente, servirá de refugio durant muchos años.

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Jesús Armando Haro

Jesús Armando Haro

Programa de desarrollo e investigación en fitoterapia y medicina tradicional en el noroeste de México.

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